
Antes de hablar de la educación especializada para alumnos que no tienen condiciones cognitivas para adquirir aprendizajes escolares, permítanme comentar que la experiencia nos ha demostrado que muchas veces durante las evaluaciones de un niño que presenta problemas visuales y auditivos, en muchos casos asociados a otras discapacidades. Es difícil por parte del profesional que realiza la evaluación de los sentidos de la distancia, obtener respuestas fiables del grado del grado de pérdida visual y auditiva.
Esto por varios factores:
Si el evaluado es un niño, generalmente no puede responder de una manera social conocida por el evaluador, sino con una comunicación alternativa: puede ser moviendo una de sus extremidades ante un estímulo o los ojos. Lo cual generalmente pasa desapercibido por el profesional.
Esto no es con el fin de criticar las evaluaciones, es para exponer que la mayoría de los niños con que hemos trabajado por años, quienes según sus evaluaciones no presentan respuestas a estímulos visuales, ni auditivos, ante la interpretación de las respuestas y la retroalimentación de estas y la estimulación adecuada que permite la maduración de las zonas cerebrales, aprenden a usar sus potenciales de los sentidos de la distancia para el aprendizaje.
Este tipo de educación busca la mayor independencia posible en el alumno como persona, en los campos de habilidades de la vida diaria (vestido - desvestido, alimentación e higiene), la comunicación (que pueda expresar necesidades y deseos, comprender ordenes sencillas) y promover la generalización de las conductas aprendidas en los distintos ambientes en que se desenvuelva el alumno como puede ser actividad repetitiva, que le permita el desarrollo de una tarea vocacional.
Implica el trabajar uno a uno con un adulto. A un alumno sordociego con bajo nivel intelectual, no podemos al menos inicialmente darle una orden, debemos enseñarle a hacer lo que esperamos de él, JUNTOS, ya que el niño sordociego total no puede como el niño sordo ver lo que pasa a su alrededor o anticipar lo que pasará, no oye cuando lo llaman o le hablan, tanto en el programa educativo como en la casa.
Es un trabajo constante, donde la familia juega un papel fundamental.
Para este proceso de educación especializada que implica vocación, dedicación, actitud positiva y creer en ellos.
Las personas que trabajan en la educación de un alumno sordociego, deben ser perseverantes, activas, receptivas a cualquier tipo de comunicación, debe conocer las limitaciones pero plantearse expectativas con la familia. Tener claro que es un trabajo de varios profesionales, el cual implica para un logro un tiempo y que es un trabajo en el que todos los miembros de la familia deben involucrarse.

En la experiencia que tengo como educadora, dentro del programa se requiere el trabajo de diferentes profesionales del área de educación y de salud, como Terapeuta Ocupacional, Fisioterapeuta, Fonoaudióloga, Psicólogo, Trabajador social, etc.
Necesita tener en cuenta:
Las anticipaciones son fundamentales para la persona que no puede usar los sentidos de la distancia: visión y audición, por que con elementos que representen las actividades, podemos indicarle que va a pasar y obviar desagradables sorpresas, que lo llevaran a involucrarse más en sí mismo. Para esto puede utilizar los llamados objetos de referencia: que son elementos que indican a la persona sordociega que va a pasar.
Ejemplo: si antes de comer le mostramos la cuchara, antes de bañarlo le mostramos un jabón perfumado y de salir la chaqueta. Con el tiempo el alumno entenderá que estos elementos los usamos para indicarle lo que va a suceder.
El alumno en mención realiza los aprendizajes a través de otros sentidos, al efectuar la misma acción con el adulto (uno a uno) en la misma situación en forma repetitiva. Por ejemplo, si vamos a enseñarle a usar la cuchara para comer, debemos colocarnos detrás de él y poniendo su mano sobre la cuchara, con nuestra mano encima, enseñarle como se usa. Esto muchas veces, en la actividad de comer, llegará un momento en que el ya aprenderá y usará solo la cuchara, para comer.
A través de las anticipaciones, las rutinas, un programa estructurado el alumno que no tiene capacidades intelectuales para realizar aprendizajes superiores, puede aprender a vestirse- desvestirse, a comer, comunicarse, desplazarse y a realizar una tarea repetitiva en un programa pre-vocacional.
Si se requiere una educación especializada, en la adolescencia es importante tener en cuenta las actividades pre vocacionales, que le permiten el aprendizaje de tareas funcionales.
En el taller pre-vocacional se trabajan contenidos de aprendizajes procedimentales, para desarrollar habilidades, destrezas, aprendizajes de actitudes, valores y normas , además contenidos conceptuales que permiten comprender el proceso de adquisición de la propia habilidad y su funcionalidad.
Se busca desarrollar conductas y actitudes apropiadas para el trabajo, estrategias de solución de problemas y adquisición o reforzamiento de habilidades sociales con sus compañeros.
En el programa vocacional en nuestra experiencia notamos que algunos alumnos desarrollan con éxito tareas de realización mecánica, y otros requieren de cambios constantes.
La clave en este programa es la persistencia, la repetición y la guía por parte del adulto, profesor y padres de familia.
Todos los derechos reservados - Se prohibe la reproducción total o parcial,
de algun contenido o material de diseño sin el previo aviso de su propietario. 2004 - 2012 // Bogotá - Colombia |
Se recomienda utilizar navegadores IE 7.x o sup / Firefox 3.x / Safari 3.x / Google Chrome 3.x |