CLASIFICACIÓN Y ETIOLOGÍA DE LA SORDERA
La clasificación de la sordera varía de acuerdo al enfoque dado, según la vía dañada, el mecanismo de herencia, la presencia o ausencia de otras alteraciones asociadas, etc. Primariamente se dividen en conductivas, neurosensoriales y mixtas. De igual forma, según el factor etiológico pueden ser en hereditarias o no hereditarias y dentro de las primeras se consideran las sindromales y las no sindromales. Según el mecanismo de herencia implicado, las hay autosómicas dominantes, autosómicas recesivas y recesivas ligadas al sexo. Finalmente, debido a que los factores etiológicos varían según la edad el afectado, se ha considerado otra clasificación que las agrupa en congénitas o de inicio temprano o en sorderas de inicio tardío.
De acuerdo a los estudio realizados en otros países , se conocen las siguientes proporciones en cuanto a los factores causales Genéticas el 30% (sindromales el 10% y no sindromales el 20% de ellas), Adquiridas el 40% y de origen desconocido el 30%, Sin embargo, otros reportes presentan diferentes frecuencias de sorderas hereditarias, hecho que probablemente se deba a la discrepancia en las poblaciones estudiadas, a la mayor o menor influencia de factores adquiridos y a la utilización de criterios diagnósticos diferentes .
Como dato interesante los pacientes en América Latina, parecen presentar alta frecuencia de anomalías oculares asociadas . Excluyendo los casos de toxoplasma , rubéola y síndrome de Usher, que sumados representan un 37%, adicionalmente se ha detectado un 6% con otro tipo de alteración oftalmológica, APRA un total de 43% en la muestra examinada. Finalmente, se identificó algún síndrome genético específico en cerca del 8 % de los casos, mientras que en el 30% restante no fue posible definir una causa específica. Aunque preliminares, estos resultados representan valiosa información Latinoamérica y deben alertar a las instituciones de y para sordos y ciegos de los países y de Sudamérica en general, a fin de que se inicie la búsqueda sistemática de esa doble limitación visual y auditiva , dado que dichas limitaciones conforman una asociación común, el la que además están implicados importantes factores genéticos.
Por otra parte, la frecuencia de la rubéola clínica y subclínica durante el embarazo, es altamente significativa y probablemente muestre la necesidad de establecer en Colombia y en otros países en vía de desarrollo, programas de vacunación masiva entre la niñez y las mujeres en edad fértil, tal como fue propuesto por diversos países en años anteriores.
Finalmente, la presencia de un 8% de casos con síndromes dismórficos o genéticos y de un 30% de etiología no identificada, indica la necesidad de implementar más los programas de tamizaje y de estudios genéticos, a fin de clarificar diagnósticos y definir mejor la causa en cada caso. Es obvio que una definición etiológica del problema es esencial , pues permite localizar cada individuo en su categoría apropiada, facilita su seguimiento individual y familiar, a la vez que ofrece un enfoque más racional en la aproximación a la problemática de los países, contribuyendo grandemente a la prevención, habilitación y tratamiento de las sorderas.