SÍFILIS EN LOS RECIÉN NACIDOS
La sífilis puede ser transmitida a un niño no nacido, aunque la enfermedad esté en su etapa latente en el momento del nacimiento del bebé. Una mujer embarazada con sífilis a veces puede tratarse exitosamente, por lo tanto reduciendo los riesgos para su recién nacido; sin embargo, 30-40 por ciento de los fetos infectados por la sífilis son mortinatos [muertos al nacer], y los que sí sobreviven pueden morir poco después del nacimiento o sufrir de daño cerebral, problemas de desarrollo o de trastornos de la vista y del oído.